Yo… ¿versus? mis circunstancias


Una frase muy común es que “siempre el césped del vecino es más verde que el nuestro”. Algunas veces cuando miramos a nuestro alrededor y vemos a los demás encontramos que para los otros las cosas parecieran ser más fáciles, llevaderas o posibles. Algunos hasta llegan a pensar de que el camino propio ha sido hecho con ensaño para complicarnos la vida.


Claramente si las demás personas hubieran vivido nuestras penas, frustraciones, desilusiones y fracasos sabrían lo afortunados que son y lo verde que se ve su jardín desde nuestra ventana.


Hace pocos días atrás me invitaron a participar de un taller de coaching y trabajo con emociones. Dentro de las personas que estaban, y durante el desarrollo de los temas que se trataron, una mujer de la primera fila contó la importancia que tenía para ella el ser madre y formar una familia, y que veía como a su edad (recién pasados los 30 años) se complicaban las posibilidades de cumplir sus sueños como madre y esposa, debido a que no existían las condiciones necesarias para ello y en muchos años no se habían generado.


Al oírla parecía ser que sus circunstancias vitales habían determinado y clausurado la posibilidad de cumplir sus anhelos como mujer, esposa y madre. Así, uno podría preguntarse, si esta es la vida que nos tocó y es nuestro destino ¿qué más podría hacer uno?.


Muchas personas enfrentan las situaciones de la vida poniendo el poder de manera externa a sí mismos. De esta manera, otra gente o las sencillas “circunstancias” son las que deciden lo que uno puede o no realizar.


Entonces, ¿mis circunstancias me abren o cierran posibilidades? ¿uno debiera aspirar sólo a aquello que mis circunstancias me han brindado?. Otra forma de mirarlo es valorando aquello que mis circunstancias me entregan.


Por ejemplo, quizás uno viene de una situación económica humilde y aspira a mayor confort en la vida. Una forma limitante de tomar esta experiencia es que debido a mi origen no me es posible obtener mayor movilidad social. Sin embargo, otra manera es pensar cuántas habilidades y aprendizajes he desarrollado debido a mis circunstancias que me han enseñado el valor del esfuerzo, el trabajo, la constancia, el logro, etc.


Probablemente nos reconozcamos mucho más capaces de lo que pensábamos y con un césped bastante más verde y frondoso por disfrutar.


La posibilidad de vivir nuestros días limitados por las circunstancias que hemos experimentado, o la de buscar en cada experiencia aquellos aprendizajes que nos permiten avanzar y seguir creciendo, es la diferencia que puede haber entre la vida que nos tocó y aquella que soñamos y sentimos merecer para nosotros mismos.


¿Cuántas excusas vas a derribar hoy para alcanzar tus metas?

CONTÁCTAME

mail@isaiassharon.com

Avenida Apoquindo 5950,    Las Condes, Santiago de Chile

SÍGUEME

  • Facebook - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • LinkedIn - círculo blanco
  • YouTube - círculo blanco
  • Twitter - círculo blanco
  • Spotify - círculo blanco
  • iTunes - círculo blanco
  • SoundCloud - círculo blanco

ESCRÍBEME

  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White Instagram Icon
  • Blanco Icono LinkedIn
  • White YouTube Icon
Logo_Isaías_Sharon_Blanco_.png