¿Cómo afrontar el trabajo bajo presión en las empresas?


Actualmente en las empresas, independiente de la profesión, se exige a los empleados saber trabajar bajo presión. Pero, ¿qué se entiende por esto? ¿qué factores lo determinan? ¿qué consecuencias tiene para nuestro trabajo y para nuestra salud? ¿existen técnicas para gestionar esta situación?.


Isaías Sharon, psicólogo organizacional y fundador de Smart Coach, empresa de formación en coaching y de habilidades de desarrollo directivas, entiende el trabajo bajo presión como “cualquier quehacer sobre el que nos sentimos más exigidos de lo normal, siendo éste un parámetro personal, y dependiente de la capacidad de resistencia de cada trabajador”.


Según el experto, en los últimos años se ha producido un aumento del trabajo bajo presión. Factores como el aumento de la exigencia de las empresas, los altos niveles de competencia empresarial, o el desarrollo de trabajos cada vez más dinámicos han contribuido a ello. Además, Sharon destaca el alto porcentaje de empleados que no disfruta haciendo su trabajo. “Cuando trabajas en algo que no te satisface, te genera más resistencia, por lo que te ves obligado a trabajar el doble, y ello deriva en una situación de estrés”, matiza el psicólogo.


El trabajo bajo presión puede producirse por diversos factores. Por un lado, puede ser responsabilidad de la empresa, que estaría exigiendo un nivel más alto del que pueden rendir los trabajadores. Pero también puede darse la situación de que el equipo de trabajo no cuente con el nivel de competencia o capacitación para hacer frente a esta situación laboral.


Sin embargo, pese a lo que se cree, trabajar bajo estas circunstancias no siempre provoca resultados negativos. El psicólogo defiende que estas situaciones a menudo sacan lo mejor de los trabajadores, manteniéndoles la mente enfocada en el trabajo y generando mejores desempeños y rendimientos.


No obstante, una mala gestión del trabajo bajo presión puede jugar muy malas pasadas en la salud de las personas. Las consecuencias son múltiples, y oscilan desde cuadros de ansiedad, angustia o problemas de alimentación hasta enfermedades más severas como el cáncer. En este sentido, se vuelve fundamental que las empresas cuenten con políticas reales de bienestar para los trabajadores, enriqueciéndoles y motivándoles con experiencias que les permitan desconectarse del ambiente de trabajo.


Para evitar que se generen situaciones de estrés laboral en los trabajadores, también es importante que las empresas seleccionen al personal de acuerdo a su motivación en cuanto al puesto de trabajo, y no tanto por su currículum, ya que éste último puede ser adquirido por el empleado, pero la actitud positiva y motivada hacia el trabajo, no.


Además, las empresas deben brindar los espacios para que los trabajadores puedan desempeñarse correctamente, ofreciéndoles capacitaciones, inducciones, posibilidad de movilidad y haciéndoles sentir parte de la empresa. De lo contrario, solo obtendremos malos resultados, poca productividad, empleados desmotivados, y elevadas tasas de licencias médicas.


¿Qué consejos seguir para manejar correctamente el trabajo bajo presión?

  • Mantener el control. No dejarse llevar por las emociones. Pensar con claridad, y transformar los nervios en energía útil para enfrentarnos a las situaciones de presión.

  • Modelo de trabajo sencillo. Crear un plan de trabajo sencillo, claro y específico con el que podamos alcanzar nuestros objetivos en el menor tiempo posible.

  • Establecer un orden. Ser capaz de separar lo importante de lo secundario para definir prioridades.

  • Optimizar el tiempo. Tomar consciencia de los tiempos con los que contamos nos permitirá hacer una correcta planificación, disminuyendo el estrés.

  • Recurrir a la agenda. Es fundamental llevar un control de todas las actividades que tenemos que hacer. Así evitaremos olvidarnos de tareas pendientes, ni se nos acumulará el trabajo.

  • Delegar el trabajo. Distribuir las tareas entre los distintos miembros del equipo, en función de las capacidades de cada trabajador. Así fomentaremos el sentimiento de pertenencia a la organización de los empleados, y aumentaremos el grado de conocimiento de los trabajadores respecto de la empresa, al entrar en contacto con otras especialidades.

  • Aprender de los errores. Equivócate, y asume tus errores como una oportunidad de aprendizaje y maduración.

  • Desconectarse del trabajo. Encuentra espacios en los que no tengas contacto con el trabajo. Sal, diviértete, busca aquello que te hace feliz y llénate de energía positiva.

Ver la publicación en Santander

CONTÁCTAME

mail@isaiassharon.com

Avenida Apoquindo 5950,    Las Condes, Santiago de Chile

SÍGUEME

  • Facebook - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • LinkedIn - círculo blanco
  • YouTube - círculo blanco
  • Twitter - círculo blanco
  • Spotify - círculo blanco
  • iTunes - círculo blanco
  • SoundCloud - círculo blanco

ESCRÍBEME

  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White Instagram Icon
  • Blanco Icono LinkedIn
  • White YouTube Icon
Logo_Isaías_Sharon_Blanco_.png